Un puzle deslizante a partir de cualquier imagen
Sube una foto o una ilustración y se convierte en una cuadrícula de fichas a la que le falta una — los jugadores deslizan las demás hasta volver a colocarlas.
El hermano difícil del rompecabezas: desliza las fichas hasta recomponer la imagen.
Sube una foto o una ilustración y se convierte en una cuadrícula de fichas a la que le falta una — los jugadores deslizan las demás hasta volver a colocarlas.
Tres por tres es el clásico puzle de ocho fichas. Cada fila y columna de más hace que el tablero sea notablemente más difícil de desenredar.
Por defecto, cada ficha lleva un número, así que nunca hay duda de dónde va. Quita los números y los jugadores tendrán que guiarse por la imagen.
Detrás de las fichas hay una copia tenue de la imagen terminada. Desactívala y los jugadores tendrán que descubrir la composición mientras deslizan.
El nivel de dificultad define cuántos movimientos se mezcla el tablero antes de que nadie lo vea — la misma cuadrícula, un camino de vuelta mucho más largo.
Conviértelo en un desafío cara a cara: el progreso se actualiza en directo, y quien termina primero recibe el aviso de ganador.
Añade una cuenta atrás para convertir el puzle en una carrera, y decide qué ven los jugadores cuando se acaba el tiempo.
Deslizar es algo que se hace con el dedo o con el ratón, así que este no se puede imprimir — para papel, prueba el crucigrama o la sopa de letras.
Abre un ejemplo ya hecho y juégalo exactamente como lo harían tus jugadores.